Las disfunciones sexuales postparto son alteraciones sexuales que se producen después de haber dado a luz y pueden aparecer por diversas causas. Existen diversas patologías, pero todas ellas tienen un punto en común: el dolor durante las relaciones sexuales. La única diferencia entre todas ellas, la fase en la que la respuesta femenina se ve afectada, ya sea durante la excitación, la meseta o la fase orgásmica.
En cualquiera de los casos, las mujeres son más propensas a verse afectadas por estas disfunciones como consecuencia, principalmente, de las cicatrices port parto o post quirúrgicas. Dentro de la clasificación de las disfunciones de tipo sexual que afectan a las mujeres, desde MiFertilidad hemos querido destacar las más comunes en el siguiente post. ¡Continúa leyendo!
Disfunciones sexuales femeninas, conoce la dispareunia
La dispareunia es lo mismo que sentir dolor durante las relaciones sexuales, se trata de una patología que afecta a casi todas las mujeres en algún momento de su vida, pero que suele ser común tras el parto ya que está relacionado con las cicatrices después del parto u otro tipo de intervención quirúrgica genital.
En función del grado de dolor que supone la dispareunia, se distinguen tres estadios:
- Estadio 1. Si existe dolor, pero no imposibilita la penetración vaginal.
- Estadio 2. Cuando el dolor impide en ocasiones la penetración vaginal.
- Estadio 3. Cuando el dolor imposibilidad completamente la penetración vaginal.
Las mujeres afectadas por esta patología pueden experimentar dolores muy variados, desde sensación de ardor, quemazón, picor hasta dolor cortante, escozor o tirantez, impidiendo, en muchas ocasiones que la mujer pueda llegar al orgasmo.
Tipos de disfunciones sexuales postparto: vaginismo
El vaginismo es la dificultad persistente de una mujer a la hora de permitir la penetración de forma vaginal a pesar de la presencia de deseo sexual. De este modo, se produce una contracción involuntaria de los músculos del suelo pélvico, lo que, al mismo tiempo, puede llegar a producir dolor durante las relaciones sexuales o lo que ya conocemos como dispareunia, bien a nivel superficial o profundo.
Se habla de vaginismo secundario cuando este se produce por una lesión en la zona, en caso de las mujeres que ya son madres, como consecuencia de las cicatrices tras cirugías o partos.
Por lo general, los síntomas del vaginismo pueden variar en grado y en medida de una persona a otra, así como el tipo y la intensidad del dolor, pero, hay algunas señales que son comunes:
Espasmos musculares al intentar mantener relaciones sexuales.
Dificultad para la penetración vaginal.
Dolor al ponerse un tampón o copa menstrual.
- Otras disfunciones sexuales en la mujer que debes conocer
Cuando se produce una molestia crónica vulvar como consecuencia del postparto, esto es conocido como vulvodinia o síndrome doloroso vulvar. Este síndrome se caracteriza por el malestar en la zona de la vulva, concretamente una sensación de ardor, picazón o irritación.
La vulvodinia se puede clasificar en dos tipos, por un lado, de tipo localizada que se caracteriza por dispareunia y por dolor de diferentes intensidades. Mientras que, por otro lado, existe de tipo generalizada que es la más frecuente para mujeres que ya son madres y que padecen un dolor de menos intensidad, pero por toda la zona de la vulva.
La anorgasmia, una de las disfunciones sexuales más conocidas
La anorgasmia también es conocida como la dificultad para llegar al orgasmo y suele estar relacionada con la presencia de hipotonía de la musculatura del suelo pélvico, que es lo que dificulta este fenómeno. Aunque está patología también puede ir ligada a la presencia de otras disfunciones como dispareunia, vaginismo...etc.
Pero, por lo general, se caracteriza por alteraciones en la fase de excitación de la respuesta sexual femenina y la falta de lubricación, lo que, de alguna manera dificulta el orgasmo femenino.
Tratamiento para las disfunciones sexuales después del parto
Lo ideal es acudir a un ginecólogo o médico especialista para que evalúe cada caso y determine cuál es el mejor tratamiento para cada mujer. No obstante, a grandes rasgos es cierto que estas disfunciones sexuales postparto se pueden tratar, en su gran mayoría utilizando medicación, sobre todo en aquellas que producen dolor, pero también, mediante fisioterapia.
El parto, al igual que el embarazo, es un momento de grandes cambios para el cuerpo de la mujer, y por ello, los músculos de la vagina se ven afectados en muchos casos. Por ello, además de ejercitar el suelo pélvico, sería recomendable realizar ciertos ejercicios en la zona para fortalecer la musculatura y evitar padecer este tipo de disfunciones.
También, entra en juego el factor psicológico, en muchas disfunciones como, por ejemplo, la anorgasmia, sería recomendable contar con la ayuda de un psicólogo para recibir educación terapéutica y aprendizaje de técnicas de relajación.
Esperamos que toda esta información haya sido de gran ayuda. No olvides que, en MiFertilidad, estaremos encantados de ayudarte ante cualquier duda.