¿Alguna vez has oído hablar de la infertilidad secundaria? Para muchos puede ser un término nuevo, pero se trata de un fenómeno bastante común entre las parejas que están intentando tener un segundo hijo de forma natural sin ningún tipo de éxito.
Si quieres saber más información sobre ello, en MiFertilidad te hemos preparado un post para contarte todo lo que tienes que saber sobre la infertilidad secundaria. ¡Quédate a conocerlo!
¿Qué es la infertilidad secundaria?
Cuando se está intentando concebir a un segundo hijo de forma natural, pero, tras un año de intentos no se produce el embarazo, estamos hablando de infertilidad secundaria. Esto ocurre generalmente cuando un matrimonio o pareja ya ha tenido su primer hijo y están intentando traer el segundo al mundo.
Al igual que sucede en la infertilidad primaria, se puede no lograr el embarazo o, por el contrario, sufrir un aborto una vez producida la gestación.
Sin embargo, cabe destacar que la infertilidad secundaria es mujeres y en hombres es igual de posible. Cualquiera de los dos puede encontrarse con este problema a la hora de concebir de nuevo. ¡Toma nota!
Las principales causas de la infertilidad secundaria
En función de las circunstancias de cada pareja, es probable que ambos podáis necesitar distintas evaluaciones para examinar las posibles causas. No obstante, en MiFertilidad hemos querido señalar algunas de las principales causas de infertilidad secundaria. ¡Presta mucha atención!
En el caso de la infertilidad secundaria en hombres, es importante destacar que los cambios de hábitos de vida o la aparición de posibles patologías tras haber tenido el primer hijo, pueden influir en el deterioro o pérdida de calidad del semen. De modo que, se puede ver reducida su producción al igual que su función fecundadora.
A esto también le afecta los hábitos nocivos, el consumo de algunos medicamentos e incluso el sobrepeso.
Cuando se produce infertilidad secundaria en mujeres, la principal causa suele ser la edad. El paso del tiempo afecta directamente a la fertilidad, de tal modo que a partir de los 35 años empieza a verse disminuido drásticamente el número y la calidad de los óvulos.
Al margen de esta causa, existen otras igual de probables como el aumento o disminución peso, endometriosis, desajustes hormonales, hábitos dañinos para la salud o la aparición de alguna patología genética.
De cualquier forma, lo mejor es someterse a un examen médico para encontrar el motivo exacto por el que se produce esta infertilidad. ¡Contacta con tu especialista!
¿Cuándo es necesario acudir a un profesional por infertilidad secundaria?
En la infertilidad secundaria es importante saber aprovechar el tiempo. Si ya has tenido tu primer hijo y has superado el umbral de los 35, probablemente debas acudir a un especialista para hacer un examen y, así, conocer el estado de tus óvulos. Lo mismo ocurre con la calidad del semen, que puede haberse reducido con la edad.
También, es recomendable hacerlo si tras más de 12 meses continuados manteniendo relaciones sexuales sin protección, aun no se ha producido el embarazo.
Posibles soluciones para la infertilidad secundaria
Como ya hemos señalado, la edad influye de manera considerable en el proceso de embarazo, pero aún así, un 5% de las parejas que se encuentran en edad reproductiva se encuentran con problemas que derivan en una infertilidad secundaria. ¿Qué soluciones para la infertilidad secundaria podemos encontrar en esos casos?
Para empezar, debemos asegurarnos de que todo funciona correctamente, es decir, que las trompas de Falopio no tengan ninguna patología detectada, exista una buena reserva de calidad de óvulos y el semen mantenga su capacidad fecundadora.
Si es así, ¡pasemos a conocer los tratamientos para la infertilidad secundaria!
- Elaborar un programa con estrategias de nutrición. Esto servirá para evitar hábitos nocivos y mejorar también la calidad de los óvulos y espermatozoides. ¡Una buena forma de cuidar la alimentación!
- Técnicas de reproducción asistida como la inseminación intrauterina o in vitro.
- Alternativas quirúrgicas para facilitar las posibilidades de embarazo.
- Donación de óvulos en caso de que las evaluaciones determinen que los propios óvulos no pueden ser concebidos. Y, donación de semen en caso contrario.
De cualquier manera, no debemos olvidar que estos tratamientos deben haber sido recomendados o previamente comunicados con un especialista.
Si estás intentando quedarte embarazada o ya has sido madre, desde MiFertilidad esperamos que esté información te haya sido de gran utilidad y hayamos podido resolver todas tus dudas con respecto a este tema. De todos modos, te animamos a ponerte en contacto con nosotros para cualquier consulta. ¡Estaremos encantados de ayudarte!
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