El legrado uterino, también conocido como curetaje, se trata de una técnica ginecológica que consiste en raspar las paredes internas del útero con el objetivo de eliminar la capa mucosa del mismo: el endometrio. Pero, ¿cuáles son los pasos que se siguen? ¿Qué beneficios aporta este procedimiento para la mujer? ¡Hoy en el nuevo post de MiFertilidad te lo contamos todo!
¿Qué es un legrado uterino?
Tal y como hemos adelantado brevemente, nos referimos al legrado uterino como la intervención quirúrgica en la que se raspan las paredes internas del útero, dejándolo limpio. Concretamente, en este procedimiento se raspa la capa interna del útero a la que conocemos como endometrio, que se regenera en cada ciclo menstrual.
Un proceso que se desarrolla de forma bastante sencilla y que se lleva a cabo por un ginecólogo. También conviene destacar que cuenta de anestesia local o general suave, dependiendo del caso concreto.
Legrado uterino ginecológico, ¿cuándo se lleva a cabo?
La mayoría de las mujeres piensa que el legrado está estrechamente relacionado con el aborto, aunque es una técnica que tiene varias indicaciones. Si te preguntas para qué se hace un reglado uterino, podemos tener en cuenta:
- Aborto espontáneo. En este caso, se lleva a cabo para vaciar el contenido del útero en caso de aborto incompleto o retenido. Es decir, cuando la mujer vive un aborto, pero el embrión no se expulsa de forma natural a partir de un sangrado.
- Interrupción voluntaria del embarazo o terapéutica. Esta técnica también se emplea para interrumpir el embarazo en el primer trimestre, ya sea por decisión personal, porque la salud de la mujer corra peligro o porque haya alguna alteración o malformación.
- Diagnóstico. Si existe sospecha de cáncer de útero, esta prueba se lleva a cabo con biopsia para recoger muestras del tejido endometrial que serán analizadas posteriormente.
- Para eliminar pólipos. Éstos son crecimientos de tejido endometrial hacia la cavidad del útero, pudiendo resultar en complicaciones que van desde abortos espontáneos a fallos de implantación.
- Como tratamiento de una menstruación irregular. El legrado también se emplea para solucionar sangrados fuera del periodo menstrual.
Cómo se realiza un legrado uterino
Como hemos comentado a lo largo del post, el legrado uterino consiste en una intervención de lo más sencilla que tiene una duración de 15 minutos aproximadamente. No obstante, para llevarlo a cabo es necesario administrar anestesia (general o local) para que la paciente no sufra de ningún dolor.
Dicho esto, la técnica generalmente cuenta con las siguientes pautas:
- Dilatación. Se trata de la apertura del cérvix para facilitar la introducción del instrumental necesario hacia el útero. El ginecólogo experto meterá unos cilindros pequeños a través del cuello uterino, los cuales ensancharán y agradarán el cérvix poco a poco hasta conseguir el tamaño adecuado.
- Curetaje. Aquí se introduce una varilla conocida como legra o cureta, la cual tiene en su extremo una pequeña y fina asa para hacer el raspado de la cavidad uterina. De esta forma, el ginecólogo extraerá poco a poco el endometrio por el cuello del útero. Por otro lado, también es posible realizar el legrado a partir de una aspiración del tejido endometrial.
Hoy en día, los expertos disponen de varillas con una cámara incorporada, la cual permite dirigir mejor el raspado y, por lo tanto, aumentar la eficacia y reducir las complicaciones.
Legrado uterino y cuidados posteriores
Después de que la mujer se someta a esta prueba, es habitual que haya un sangrado vaginal durante varios días. Por otro lado, la paciente también puede contar con molestias como dolor abdominal o pélvico. En caso de ser así, se deberá consultar con el especialista qué analgésicos se pueden tomar.
Del mismo modo, si hay un sangrado abundante o que no cesa y viene acompañado de fiebre, flujo con mal olor, dolor intenso o cualquier otro síntoma poco habitual, es recomendable acudir al ginecólogo experto rápidamente.
Teniendo esto en cuenta, también conviene decir que la recuperación después de un legrado uterino es muy rápida. Por regla general, la mujer debe hacer reposo en el primer día, pero puede seguir con su estilo de vida y actividades rutinarias al día siguiente con algunas recomendaciones:
- Abstinencia sexual de al menos dos semanas.
- Evitar el uso de tampones.
- Evitar el ejercicio físico intenso.
- No realizar duchas vaginales ni bañarse.
Menstruación después de un legrado uterino
Por último, en lo referente a la menstruación, conviene indicar que no tiene nada que ver con el legrado. Ésta bajará nuevamente en unos 30-40 días tras la realización de la técnica, aunque puede variar dependiendo de la situación de cada paciente. A partir de este momento, se reanudarán los ciclos menstruales normales.
Desde MiFertilidad esperamos haber resuelto todas las dudas que podías tener sobre el legrado uterino. Si tienes más preguntas sobre la técnica o quieres pedir cita con un ginecólogo experto y de confianza, contáctanos.
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